Ventajas de tener un buena trazabilidad en una Obra.

Aunque en ocasiones no sé le dedica el tiempo necesario para realizarla, el tener una buena trazabilidad de la Obra aparte de aportar múltiples beneficios, tanto para la parte de Calidad como para la parte de Producción durante el desarrollo de la obra, muestra los conocimientos y experiencia de una persona o empresa en la materia, así como una “declaración” de intenciones de cara al Cliente en lo que a la gestión de la Calidad se refiere.

Mostraré algunas de las ventajas de tener una buena trazabilidad con algunos ejemplos.

Ejemplo Movimiento de tierras.

Un caso en el extremo sería por ejemplo tener en una obra de 10 km el siguiente desglose. Terraplén 1 – Desmonte 1- Terraplén 2. (En el caso de que hubiera un desmonte). Esto significa que por si alguna razón hubiera un problema afectaría la terraplén 1 entero (los 4 o 5 km completos y todas las capas). Supongamos un préstamo enorme que en principio tiene una zahorra natural o un material seleccionado. Pero tras unas semanas  de trabajo resulta que aparecen vetas de material arcilloso y no nos hemos dado cuenta o el subcontratista no lo ha comunicado, o se han cargado en el turno de noche. Entonces al no tener  una buena trazabilidad, significa que tenemos una incidencia que afecta al Terraplén 1 (e incluso al 2) en toda su longitud y en todas las capas extendidas, ya que no podremos saber  donde hemos extendido esas vetas de material arcilloso. El realizar y aplicar una buena trazabilidad nos hará reducir la posible zona afectada a un tramo concreto o a unas capas determinadas.

Ejemplo Hormigones.

Supongamos  que por necesidades de producción empleamos dos plantas distintas de suministro de hormigón. No diferenciamos que elementos llevan hormigón de una u otra planta. (En nuestra “mala” trazabilidad sólo hemos indicado Paso Superior PK 4.0) Resulta que en una auditoria interna (o externa) a una de las plantas de hormigón le encuentran graves deficiencias. El no tener identificado los elementos o partes donde se ha colocado ese hormigón supone que tengamos “bajo sospecha” el 100% del hormigón colocado en la estructura. El tener fragmentada la obra nos ayuda a tener localizado el hormigón que se emplea en cada elemento y lote.

Ejemplo Prefabricados.

En el caso de los prefabricados pongamos el caso de la canaleta para cables de comunicaciones que se coloca en la plataforma para el tren de alta velocidad. Supongamos que nuestra trazabilidad es simplemente derecha o izquierda. Hacemos nuestros ensayos, son correctos y colocamos derecha e izquierda, sin más. Puede ocurrir que en otra obra haya problemas con el mismo suministrador que nos proporciona a nosotros, en un lote en concreto. Al no poder localizar ese lote en la obra, significa que tenemos que buscar las canaletas del lote en todo el tramo. El tener dividido el tramo en segmentos nos ahorra dinero y tiempo a la hora de localizar dicho lote.

Ejemplo Urbanizaciones.

Aunque en este caso la división es fácil (por calles) el problema está en que no aplica la trazabilidad a  los elementos que se colocan del tipo: tuberías de abastecimiento, válvulas, tapas de registro, adoquín, piezas de pozo de registro, etc. Se hace la recepción de material y luego el seguimiento del mismo durante la ejecución se reduce a“Urbanización XX”. Con lo que si existiera un problema tendríamos afectado a toda la Urbanización XX.

El  primer paso para realizar una trazabilidad es realizar un esquema general con el desglose de la obra en capítulos-subcapítulos-parte-elemento-lote.

Comparte este postShare on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn1Tweet about this on TwitterBuffer this pageEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *